Que ingenuidad la de planear tantas cosas con alguien; fantasear abrazando la almohada mientras pasan las horas. Cometer el terrible error de dejarse ilusionar solo. Le temes al amor, siempre le temes, pero cuando realmente sentís algo verdadero por una persona, y te la pasas imaginando momentos con ella, es imposible no ilusionarse solo. Es inevitable soñar. Inconscientemente alimentar ese amor día tras día.
Pero querés y no te quieren, te quieren y no querés. Que porquería. Que desperdicio de amor, de felicidad. Todos merecemos sentirnos amados. Amar. Todos merecemos descubrir que es todo lo que dicen, y mucho más. Pero pareciera a veces que uno nunca va a descubrir de qué se trata, como si la vida te tomara el pelo.
Unos segundos después, un chico pasaba, también caminaba rápidamente, y en sus ojos también se veían promiscuos sentimientos, entre ellos la bronca y la decepción. Una lágrima recorrió una de sus mejillas, la seco rápidamente con la mano y se fue... Por un momento fue gracioso, esa gracia que no es gracia si no, la tristeza disfrazada de ella. De cualquier forma, aunque no me sentí tan sola, se habían muerto todas mis ilusiones. Maldecía mi suerte con justo encono. Nada tuvo sentido, nada. Nada podía hacer. Nada quería hacer, solo quedarme echada en la cama mirando como el sol entraba por la ventana; con las horas pasándome por arriba. Pero las imágenes recurrentes se clavan entre los parpados y no podes huirles aún cerrando los ojos. Por eso lo aborrezco, no lo odio, pero lo aborrezco. No solo por lo que vi aquella noche, si no también porque estoy con el aunque este lejos de mi vida, porque siempre estaré esperando el día en que se decida a ser feliz, es que es solo eso lo que quiero ofrecerle.
Se que volveré a sonreír, pero no igual, porque un corazón con una herida nunca regresa a ser como antes.
2 comentarios:
Perdón.
Soy tuyo con mi mayor convicción.
Sé que no soy perfecto hay tantas cosas que no quise hacer, pero sigo aprendiendo, hoy sólo sé que yo te hice sufrir y quiero que sepas antes de partir que hoy por fin encontré una razón para mí, para cambiar lo que fui, una razón para seguir, LA RAZÓN ERES TÚ.
Perdón por lastimarte, es algo que jamás podré olvidar, el dolor que sentiste sólo quisiera poder borrar para decirte toda la verdad que hoy por fin encontré una razón para mí, para cambiar lo que fui, una razón para seguir, LA RAZÓN ERES TÚ.
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